Bloque 4. Ortografía y Semántica

Bienvenidos compañeros,
En esta entrada al blog, me voy a centrar en dos nuevos aspectos del sistema de la lengua, la ortografía (gran enemigo de muchos alumnos) y la semántica. La ORTOGRAFÍA puede definirse como el conjunto de normas por las que se rige la representación gráfica o escritura, siendo propia de cada idioma. Las dificultades con las que se encuentra el alumno y cualquier persona que comienza con el estudio de una lengua, son múltiples, siendo la principal herramienta para interiorizarlas el entrenamiento en dichas normas. A continuación, se plantean algunas de las dificultades, más habituales en el castellano, estableciendo una diferenciación en función del momento en el que surge la dificultad:

En las grafías:

  1. Letras sin equivalencia fonológica (h y u en las combinaciones con q y con g);
  2. Grafías que corresponden a un mismo fonema ( i e y para / i /; c ante a, o, u , qu- ante e, i y k para / k / ; z y c ante e, i para / z /; g ante a, o, u y gu- ante e, i para / g /; j y g ante e, i para / X /; b, v y w para / b /; r y rr para / r /)
  3. Una letra para representar dos fonemas ( x para / k / + / s / )
  4. Dos letras para un solo fonema (ch, ll, rr, qu- y gu-)


En la ortografía de la palabra:


  1. Acentuación en general
  2. Peculiaridades léxico ortográfico (vaca-baca, ola-hola)
  3. Peculiaridades de acentuación (rio-río)
  4. Palabras de doble acentuación 
  5. Mayúsculas en nombres propios, títulos, nombres…
  6. Guion en palabras compuestas
  7. Normas de flexión (creamos nuevas formas de una palabra a través de una unión de morfemas a una base) y derivación ( palabra gramatical nueva)


En la ortografía de la frase:

  1. Mayúsculas al inicio de la frase
  2. Separación de sílabas al final de un renglón
  3. Signos de puntuación y notas auxiliares


Del mismo modo que he comentado en entradas anteriores del blog, para que el alumno pueda hacer un uso correcto de la ortografía, es necesario contar con una base fuerte en relación  a funciones tales como la atención, la memoria visual y el uso funcional de la escritura, pues sin contar con la madurez suficiente en estas habilidades, se podrá tratar de forzar al alumno a “memorizar” las normas y reglas de nuestra ortografía, pero tal y como indicaba Chomsky, escribir no implica únicamente conocer las normas sino que requiere del siguiente proceso:

  1. Pensar lo que queremos decir
  2. Organizar lo que queremos trasmitir de manera ordenada (morfosintaxis)
  3. Crear una representación visual de la palabra 
  4. Representar gráficamente lo que queremos decir
En general, nuestra ortografía tiende a basarse en el uso de la ruta visual, a excepción de casos en los que no conocemos la palabra, excepciones en los que se tiende a hacer uso de la ruta fonológica. Por este motivo, no puede posponerse el correcto uso de la ortografía, pues la memoria ortográfica incluirá tanto el modelo correcto como incorrecto, no resultándole “dañino” el uso incorrecto de la ortografía. De este modo, aunque el menor no tenga madurez suficiente para conocer todas las reglas ortográficas, resulta de gran importancia hacer y fomentar el uso correcto de las normas.

Llegados a este punto y visto la importancia de respetar las normas ortográficas en todo momento, nos planteamos cuál es la forma más adecuada de trabajar la ortografía, teniendo en cuenta lo planteado sobre el uso excesivo de la memoria, momento en el que debemos introducir el término de la Mediación Cognitiva

Cuando hablamos de Mediación Cognitiva, nos estamos refiriendo a poner en funcionamiento la capacidad de reflexión de los alumnos, favoreciendo que pongan en común el modo en el que resuelven las tareas, conociendo las estrategias utilizadas por sus compañeros y trasmitiendo las estrategias utilizadas por ellos. De este modo, más que centrarse en el error, el alumno podrá conocer e integrar cómo resuelven sus compañeros las tareas, es decir, conoceran otras estrategias. 

Es una realidad que, la ortografía es una tarea ardua y compleja dentro de la lengua, por lo que un elemento que siempre debe incluirse es la motivación, pues de este modo, conseguiremos que el alumno muestre interés por “corregir” sus propios errores. 

A continuación, se plantea una actividad para potenciar el correcto uso de la ortografía, habiendo elegido al curso de 3º Primaria. Se elige este curso y este tipo de actividad ya que es habitual que el alumno, tienda a ser corregido y permitirle que él sea quien corrija le va a proporcionar sensación de control y responsabilidad. Del mismo modo, esta actividad permite que se ubique en el rol de “identificar errores” y no de evitarlos, como suele ser habitual.

PREPARACIÓN:

  1. Objetivos específicos: 3º de Primaria, basándonos en el currículo del Bloque 3; Comunicación Escrita: Escribir. Producción de diferentes textos según su tipología/ Aplicación de las normas ortográficas básicas
  2. Preparación de material: la actividad que se va a desarrollar se llama “la profesora chiflada” y como material requiere de unas tarjetas con frases, en concreto se deberán crean 15 tarjetas con diferentes frases.
  3. Adecuar la actividad a nuestra aula, teniendo en cuenta sus peculiaridades: la actividad se va a adaptar, en concreto los alumnos no solo van a dictar al profesor las frases que contienen las tarjetas, sino que con dichas frases van a elaborar una carta o postal, texto que será el que dicten a su profesora 
PUESTA EN PRÁCTICA:

  1. Preguntar qué conocen de la actividad “la profesora chiflada”: se preguntará si en alguna ocasión han realizado esta tarea fuera del aula, pues en grupo, es la primera vez que se plantea. 
  2. Poner en práctica la motivación: vamos es explicarles en qué consiste la tarea y que la vamos a realizar en grupos 
  3. Poner ejemplo, utilizando a un grupo de alumnos: ahora sí, ¡comenzamos! Vamos a ponerles en un ejemplo de lo que queremos que se desarrolle en el aula, pero nos les explicaremos el ejemplo, lo pondremos en marcha:
    • A ver, necesito a cinco voluntarios que me ayuden a plantear bien la tarea que vamos a hacer hoy”. Una vez tenemos a los cinco alumnos, les pedimos que se coloquen juntos en una zona de clase y les entregamos tres tarjetas con diferentes frases y les decimos: “sois un equipo, os hago entrega de tres tarjetas con frases, con las cuales debéis elaborar una carta o postal de no más de 5/7 líneas. Cuando tengáis el texto, me tenéis que dictar y yo lo escribiré en la pizarra. Cada uno de los fallos de ortografía que cometa, me lo tendréis que hacer saber haciendo sonar la campana que os entrego. El resto de compañeros, atentos, pues quizás no se den cuenta de alguno de mis errores y seréis vosotros los encargados de hacérmelo saber” 
  4. Dejar que los niños ejecuten la tarea: una vez que ya conocen el funcionamiento de la tarea, se organiza la clase en cinco grupos de cinco alumnos y se hace entrega a cada grupo de tres tarjetas diferentes con frases sencillas. Ejemplo: 


Tras la entrega de estas tarjetas, se da a los alumnos 10 minutos para elaborar una carta o postal, la cual más tarde tendrán que dictar a la profesora. Durante el dictado, cada vez que la profesora cometa un error, el grupo que dicta, deberá hacer sonar la campana y solo al final del dictado, el resto de grupos podrán decir si consideran que faltan errores por señalar. Dentro de cada grupo, es obligatorio que cada componente señale por lo menos dos errores, lo que nos permitirá asegurarnos que todos participan y que todos forman parte de la identificación de errores.
El componente del grupo que identifique un error, debe comentar a sus compañeros  el por qué cree que se ha cometido un error y cuál es la regla adecuada en ese caso.

EVALUACIÓN:

Como profesora, me corresponde evaluar los dos objetivos que he planteado en la actividad, por un lado, la correcta redacción de una carta o postal y por otro lado, el adecuado uso de las normas ortográficas. Para ello, voy a desarrollar una plantilla de evaluación para esta actividad, la cual completaré de cada uno de los grupos. Ejemplo:

EVALUACIÓN GRUPO 1



SIEMPRE
A VECES
NUNCA
Adecuado uso de las propiedades específicas en la redacción de una postal



Adecuada aplicación de normas de puntuación en la escritura de textos



Identificación de errores en el uso de signos de exclamación e interrogación



Identificación de errores ortográficos




AUTOEVALUACIÓN PROFESORA:


SI
NO
MEJORAS
¿Se han cumplido los dos objetivos específicos planteados?



¿He percibido interés y motivación en los alumnos?



¿Se ha puesto en práctica la mediación cognitiva?





EVALUACIÓN ACTIVIDAD:


SI
NO
COMENTARIOS
¿Os ha parecido difícil la tarea?



¿Qué creéis que hemos practicado con esta tarea?



¿Os gustaría volver a hacerla?




Una vez trabajada la actividad de ortografía, vamos a pasar a trabajar con la SEMÁNTICA. Cuando nos referimos a la semántica, nos estamos refiriendo al conjunto significados de la palabras, al estudio e interpretación de los signos lingüísticos, de las frases hechas y de las expresiones habituales. 

Tal y como se plantea en la teoría del bloque, podemos encontrar  diferentes tipos de actividades para entrenar la semántica las cuales, a pesar de presentarse de un modo diferente, tienen siempre el mismo objetivo, fomentar la interiorización de la semántica.

En mi caso concreto, propongo realizar una actividad de tipo lúdico-didáctica, actividades que se caracterizan por ser mecánicas estar poco contextualizadas y resultar muy útiles para favorecer la motivación y el trabajo cooperativo. 

Planteo una actividad para 2º de Primaria, etapa en la que el trabajo cooperativo motiva especialmente y en el que las actividades lúdico-didácticas ayudan a generar interés en el alumno. 

PREPARACIÓN:
  1. Objetivos específicos: 2º de Primaria, basándonos en el currículo de la asignatura, en concreto del Bloque 4; Conocimiento de la Lengua. Reconocimiento de antónimos y sinónimos. 
  2. Preparación de material: la actividad que se va a desarrollar se llama “descubrir al intruso”. Para realizarlo, les vamos a presentar tarjetas con grupos de vocablos y necesitarán un bolígrafo rojo.
  3. Adecuar la actividad a nuestra aula, teniendo en cuenta sus peculiaridades: la actividad no requiere que se adapte a los alumnos del aula
PUESTA EN PRÁCTICA: 
  1. Preguntar qué conocen de la actividad “descubrir al intruso”: se preguntará si en alguna ocasión han realizado esta tarea fuera del aula, pues en grupo, es la primera vez que se plantea
  2. Poner en práctica la motivación: vamos es explicarles en qué consiste la tarea y que la realizaremos en parejas 
  3. Poner ejemplo, utilizando a un grupo de alumnos: presento a los alumnos las tarjetas con las que vamos a desarrollar la tarea y enseñándoles una, pregunto “¿creéis que hay algún vocablo intruso?”, tras lo cual les indicaré que expliquen, por turnos, qué les hace pensar que sí hay una palabra intrusa en cada tarjeta. 
  4. Dejar que los niños ejecuten la tarea: una vez que ya conocen el funcionamiento de la tarea, se organiza el aula por parejas, se reparten cuatro tarjetas a cada pareja y se pide que identifiquen “el intruso o intrusos” en cada tarjeta, marcándolo con rojo. Ejemplo:


Como se muestra en la tarjeta, encontramos palabras sinónimas y antónimas, además de vocablos independientes, es decir, sin antónimo o sinónimo, puesto que se trata de sustantivos.

EVALUACIÓN: 

Tal y como hicimos con la actividad de ortografía, se debe hacer una evaluación sobre si, el objetivo planteado, se ha trabajado con la actividad propuesta. Para ello, recogeré las tarjetas de cada pareja y sin mostrar los nombres de las personas que los han realizado, las mostraré en clase. El objetivo de este modo de corrección es que, cada alumno pueda reflexionar sobre el ejercicio hecho por su compañero y que expliquen en clase el modo en el que ellos irían abordando la tarea.

Tras la puesta en común, valoraré si las parejas tienen facilidad para identificar sinónimos y antónimos, revisando cada una de las palabras marcadas como “intrusas”.


EVALUACIÓN PAREJAS:


SIEMPRE
A VECES
NUNCA
Adecuada identificación de sinónimos



Adecuada identificación de antónimos



Identificación de palabras “intrusas”





AUTOEVALUACIÓN PROFESORA:


SI
NO
MEJORAS
¿Se ha cumplido el objetivo específico planteado?



¿He percibido interés y motivación en los alumnos?



¿Ha favorecido el trabajo cooperativo el desarrollo de la tarea?





EVALUACIÓN ACTIVIDAD:


SI
NO
COMENTARIOS
¿Os ha parecido difícil la tarea?



¿Qué creéis que hemos practicado con esta tarea?



¿Os gustaría volver a hacerla?



Hasta aquí mis actividades de ortografía y semántica. Gracias por la lectura y un saludo.

BIBLIOGRAFÍA:

  • Apuntes de la asignatura
  • Material complementario de la asignatura 

Comentarios

  1. Casi perfecto, Gloria. En la evaluación faltan la revisión de objetivos con los niños, las hipótesis sobre la funcionalidad de lo aprendido y la puesta en común de estrategias (cómo lo han hecho). Todo ello implica que el niño vea la funcionalidad de la actividad, entienda su significatividad y realice un proceso metacognitivo. Este trabajo ha de ser oral. Rellenar una tabla es mucho menos enriquecedor porque no implica argumentar ni escuchar otras posturas.
    Y esto, deberíamos hacerlo al corregir actividades cortas y no mecánicas en cualquier área. Es la base de la mediación cognitiva y, por lo tanto, del aprendizaje real.

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