Bloque 3. Comunicación escrita: la escritura

Bienvenidos de nuevo,

En esta nueva entrega, vamos a centrarnos en la escritura y en concreto en las dificultades que pueden surgir a lo largo del proceso de adquisición de la escritura. 

Antes de plantear los tres supuestos prácticos de este bloque, me gustaría comentar los niveles básicos y necesarios por los que el menor debe trascurrir para poder adquirir un lenguaje escrito rico y funcional. Estos cuatro niveles, deberían ser incluidos en la enseñanza de la escritura pues, de este modo, se enseñaría no solo a decodificar la grafía, sino a utilizar la escritura como herramienta de comunicación interpersonal. Pilar Monje Margeli, plantea en su artículo “La lectura y la escritura en la escuela Primaria” cuatro niveles en la adquisición y el dominio de la lengua escrita, los cuales ya fueron descritos por G. Wells (1.987):

1. Nivel ejecutivo: se refiere al manejo en la traducción del mensaje en código oral a escrito y viceversa, planteándose este objetivo en las primeras etapas educativas. 

2. Nivel funcional: se refiere a la capacidad comunicativa que proporciona la lengua escrita, permitiendo que el niño interacciones con su entorno. 

3. Nivel instrumental: cuando el menor se encuentra en este nivel, implica que es capaz de comprender enunciados, textos y problemas, sirviéndose instrumentalmente de la escritura.

4. Nivel epistémico: alcanzar este nivel implica un dominio potente de la lengua escrita, pues el menor será capaz de usar la lengua escrita de manera creativa y crítica. 

Es cierto que, cada vez más, en los centros educativos se plantean estrategias didácticas que incluyan estos niveles, pero sigue siendo muy poco habitual que se incorpore, en concreto, el cuarto nivel, nivel que además de potenciar las habilidades escritas del alumno, permitiría desarrollar su creatividad a través de la motivación. 

En este bloque, nos vamos a centrar en dificultades relacionadas con la grafomotricidad, por lo que antes de comenzar a indagar y plantear soluciones a las posibles dificultades, considero necesario definir la grafomotricidad.  

La grafomotricidad hace referencia al movimiento realizado con la mano al escribir, el cual tiene como objetivo fundamental completar y potenciar el desarrollo psicomotor a través de distintas actividades. En la escritura, se ve implicada la motricidad fina, pues se trata de una actividad que implica un manejo adecuado de la coordinación mano-ojo y de la coordinación de los músculos cortos. A nivel neuromotor, la escritura implica que, comandos procedentes de la corteza motora primaria, en concreto las células corticomotoneurales (CM) desciendan a la médula espinal para formar conexiones con las neuronas motoras y así conseguir los movimientos necesarios para escribir. Como se puede comprobar, la escritura supone un proceso complejo, que implica un correcto desarrollo madurativo en múltiples  áreas (neurológico, motor, socio afectivo y cognitivo) sin poder olvidar el necesario entrenamiento en dicha habilidad.

Por todo lo comentado hasta el momento, resulta relativamente habitual que nos encontremos con alumnos con ciertas dificultades en la grafomotricidad, lo que implicaría un leve retraso en la adquisición de la escritura. Estos casos, no suponen un trastorno o patología grave, simplemente se trata de alumnos que, por diferentes motivos, requieren de más entrenamiento o simplemente tiempo para desarrollar todo su potencial.

A continuación, se plantean tres supuestos prácticos en los que, alumnos de diferentes cursos de Primaria, presentan dificultades en la caligrafía. 

CASO 1 
Niño en 2º de Primaria (7 años) con mala letra, en concreto, con errores en el trazado y menos evolucionado que el resto de compañeros. 

  • Argumentación para que el niño se esfuerce y entrene
Si se diese esta situación en mi clase, lo primero que haría sería hablar con el niño en cuestión de manera individual, siempre intentando mantener la privacidad del alumno y evitando que el resto de compañeros conociesen las dificultades que presenta. No se trata de esconder, se trata de facilitar al alumno un espacio de confianza en el que poder hablar del problema en cuestión. En dicha conversación se plantean las dificultades observadas trasmitiéndole lo siguiente:

“Pablo, sé que te estás esforzando por mejorar y conseguir que así tú letra se entienda mejor, pues como ves en estos textos tuyos, sigue siendo complicado y todavía queda trabajo para conseguirlo, pero podemos hacer muchos ejercicios para ayudarte con esta tarea. Ya sabes que, en unas semanas va a ser el día de la madre y este año, como regalo, vamos a preparar una carta que enmarcaremos en un marco de papel maché hecho por cada uno de vosotros, por lo que sería un momento estupendo para mejorar la letra y poder hacer así una carta con una letra fantástica para tú madre. ¿Dónde crees que pondrá mamá la carta? Yo, estoy casi segura que la pondrá en el salón y que todo el mundo que os visite en casa, querrá leerla. Por este motivo, te planteo que organicemos un plan de trabajo con un objetivo concreto: entrenar el trazado de la escritura, ¿qué te parece?”. 

A través de este diálogo con Pablo tratamos de conseguir, en primer lugar, que el alumno tome conciencia de la necesidad de mejorar su letra, pues a él mismo le resultará complicado “decodificar” sus propios textos y en segundo lugar, se trata de  motivar al alumno al plantearle el entrenamiento en escritura junto con la realización de una tarea que le gusta y entretiene, la manualidad a su madre.

  • Materiales
Vamos a proporcionar a Pablo varias hojas, en tamaño cuartilla, con doble línea, pues a pesar de tener que mejorar el trazado de su letra, Pablo no presenta un grave problema, por lo que será capaz de escribir en este tipo de cuartillas, las cuales suponen un nivel mayor de exigencia, en comparación con otros tipo de papel, por acotar aún más el trazo en la escritura. 




El tipo de papel proporcionado a Pablo, con márgenes superiores e inferiores, le servirán como referencia para el trazado ascendente y descendente de la letra.

Otro material que se le proporcionará a Pablo será un lápiz tipo Stabilo Easygraph, pues uno de los problemas detectados en el menor es que, al ponerse nervioso, comienzan a sudarle las manos, por lo que este lapicero, con muescas especiales que evita el deslizamiento, le ayuda a sujetar con fuerza el lápiz, ejerciendo siempre la misma presión, lo que ayudará a mejorar su trazo.





El tipo de letra que entrenaremos con Pablo es la letra ligada, por resultar más sencilla para la lectura y por ser el tipo de letra más habitual en los ejercicios y textos de su edad. En el ejemplo, se muestra este tipo de letra.


  • Proceso de trabajo

Desde el momento en el que hablamos con Pablo hasta la entrega del regalo del día de la madre (contamos con cinco semanas), se va a entregar al niño un folio de doble línea cada día (se le entregarán en un carpeta 25 folios), en el que tendrá que escribir lo más relevante del día, es decir, hará un resumen de las cosas más interesantes que le han sucedido durante el día. Deberá completar diez líneas como mínimo.

  • Evaluación y refuerzo

La evaluación será diaria, pues cada día, por la mañana, Pabló me entregará su carpeta con la “hoja resumen del día anterior” y la leeremos juntos. Probablemente al principio me resulte complicado entender la letra de Pablo, siendo él quien me ayudará a entender lo que ha querido poner, pudiendo mostrarle así los errores que persisten. Conforme Pablo avance, lo esperable es que su letra sea cada vez más legible y para poder demostrarle sus avances, compararemos juntos los folios anteriores, pudiendo comprobar así sus propios avances. El refuerzo será diario, tanto por el trabajo hecho como por las mejoras que observaremos al ir comparando con el trabajo de días anteriores.


CASO 2

Niña en º 4 de Primaria (9 años) con mala letra, en concreto, con errores en el trazado y menos evolucionada que el resto de compañeros. 

  • Argumentación para que la niña se esfuerce y entrene

En este caso hablaremos con María y le explicaremos, de un modo similar al que lo hicimos con Pablo que existen problemas en el trazado de su letra que están dificultando la interpretación de sus escritos. Al igual que con Pablo, se habla en privado con la niña, pero en este caso se plantea que, dado que a final de trimestre se va a realizar un concurso de cuentos, María tenga las próximas ocho semanas para poder entrenar y mejorar su letra, pues en el concurso, todos los cuentos se entregan escritos a mano y es muy probable que el jurado no entienda la letra de María, impidiendo así que pueda ganar.

  • Materiales

En este caso vamos a comenzar con el mismo tipo de papel que con Pablo, pero iremos limitando el espacio de escritura, siendo cada vez menor. Comenzaremos con la pauta Montessori de 5mm, manteniendo este tipo de papel durante una semana. 




Durante la segunda y tercera semana de entrenamiento, la niña utilizará papel con pauta de 3,5 mm, la semana cuarta y quinta, utilizará el papel de pauta 3 mm y la semana sexta, séptima y octava, utilizará papel de doble línea de 2,5 mm. 




El tipo de letra que se aplicará en este caso es la letra no ligada, pues dada su edad no es necesario usar la letra ligada. 

En relación al instrumento de escritura, en este caso y dada la edad de María le permitiremos escribir con bolígrafo de los que se pueden borrar, pues uno de los principales miedos de María es equivocarse y no poder borrar.


  • Proceso de trabajo
Tenemos ocho semanas de entrenamiento para poder mejorar la letra de María, las cuales se organizarán del siguiente modo:

1. María, los lunes y viernes, nos entregará dos pequeños relatos, de no más de diez líneas, en los que contará diferentes historias que le han sucedido en algún momento de su vida o historias inventadas. 
2. Yo, como maestra, me las iré quedando y al día siguiente le entregaré su relato corregido, marcando con rojo las palabras que no he entendido y con verde las que están correctas. 

  • Evaluación y refuerzo
La evaluación será prácticamente diaria, pues conforme María entregue sus relatos, al día siguiente se los devolveré con las palabras marcadas en rojo o verde y juntas podremos ir viendo los errores más comunes uno a uno. Al tratarse de textos cortos, nos podremos centrar en cada una de las palabras y podremos utilizar los textos de semanas anteriores para comprobar cómo el color verde cada es más predominante en sus escritos. Del mismo modo, el concurso de cuentos, será el máximo refuerzo para la niña.

CASO 3

Niño en 6º de Primaria (11 años) con mala letra, en concreto, con errores en el trazado y menos evolucionado que el resto de compañeros. 

  • Argumentación para que el niño se esfuerce y entrene
En este último caso, nos encontramos con un chico de 11 años que va a terminar en breve su educación primaria. Jaime presenta una letra mal formada, con trazos desiguales y en la que no mantiene la misma presión durante la escritura, por lo que se decide hablar con él y plantearle la necesidad de mejorar esta habilidad, pues el año que viene cursará 1º de ESO y un nuevo profesor que no conozca su letra, puede no poder evaluar sus trabajos o exámenes por resultarle imposible entender sus escritos. 

  • Materiales
Dada la edad de Jaime, se utilizará desde el primer momento las Pautas. Conforme Jaime mejore su caligrafía, iremos reduciendo de Pauta, con la intención de dedicar pocos días a este tipo de papel.



Conforme veamos que la letra va mejorando, incorporaremos un nuevo tipo de papel, en este caso, con el rayado horizontal, lo que le permitirá tener una referencia, pero no le restringirá tanto el tamaño de letra. Las líneas tendrán una separación entre sí de un 1cm.





El tipo de bolígrafo que utilizará Jaime será, blando y de trazo de 0,3mm, lo que le ayudará a ejercer la misma presión durante todo el texto. La letra, igual que en el caso anterior, no será ligada.
  • Proceso de trabajo

Durante el segundo y tercer trimestre de 6º de Primaria, se plantea a Jaime que todas las semanas debe preparar una ficha explicativa de sus jugadores de futbol favoritos, no ocupando más de 10 líneas. Estas fichas se encuadernarán a final de curso, creando él mismo un fichero de los jugadores más importante para él.
  • Evaluación y refuerzo

Estas fichas se van a revisar con él semanalmente teniendo que repetir las que no estén bien escritas. El refuerzo más potente para Jaime es la de crear un fichero, con fotos incluidas, de sus jugadores favoritos. 

Webgrafía: 

https://educacióntrespuntocero.com
https://escolofi.com/productos/rayados/

Material complementario de la asignatura


Comentarios

  1. ¡Hola!

    Me parece genial como has expuesto tu trabajo, incluyendo el diálogo con el alumno en el caso de Pablo e ilustrando el tipo de papel y lápiz.

    Me gustan las actividades que has propuesto en cada curso, pero quizás ayudaría más a los alumnos el modelado para mejorar su caligrafía. En las actividades que propones ellos inventan lo que escriben, en lugar de copiar un modelo. Por ejemplo, podría ser interesante que el alumno copiase un artículo de un jugador de fútbol que el maestro le entregue o él encuentre en una revista.

    La evaluación continua considero que es muy positiva para el alumno, como indicas que realizarías en los distintos casos.

    Puedes completar el tipo de letra con fuentes concretas de escritura manuscrita. En cuanto al tipo de papel, quizás el papel Montessori es un poco infantil para un alumno de 6º de primaria.

    Espero poder ayudarte con las sugerencias.

    Un saludo,

    Inés

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    Respuestas
    1. Hola Inés,

      Muchísimas gracias por tus comentarios. Efectivamente, el tipo de papel Montesorri no era adecuado para un alumno de 6º de Primaria, por lo que, lo he modificado y he añadido otros tipos de papel más adecuados para "Jaime".

      Un saludo y muchas gracias,

      Gloria

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